El Cardenal
martes, junio 08, 2004
Pues sÃ, he vuelto. Después de una temporadita en el delicioso infierno, he decidido volver a divertirme, y que mejor lugar para ello que este decadente mundo, donde ni siquiera los infieles tienen el perdon de su propio dios.
TodavÃa no se muy bien sobre que diablos voy a escribir. PodrÃa empezar por darle la razón a cierta periodista sobre la traición de ciertos mandos de la policia en la Matanza de Madrid, sobre todo por que dicha traición no atendÃa a ninguna razón de estado.
Pero no, he creÃdo más conveniente, que esta noticia me sirva como ejemplo a la falta de elegancia que campa por nuestro no tan querido mundo.
Mira que olvidarse el coche fantástico ...




